miércoles, 3 de enero de 2018

I JORNADAS INTERNACIONALES DE ESCUELAS DE CINE



Génesis del Festival, la I Semana Internacional de Cine-Foto-Audiovisión se celebró en el cine Prado del 30 de septiembre al 6 de octubre de 1967 como parte de una serie de actividades que el Ayuntamiento de Sitges y algunas entidades sitgetanas promovieron por el turismo de la villa, que experimentó un importante crecimiento de forasteros en aquella época, y con afán de potenciar la temporada baja de la localidad.

Como dato menor, cabe recordar que en aquella época Sitges disponía de tres cines: Prado, El Retiro y Rialto. Prado y Rialto eran las salas más modernas. Prado y El Retiro siempre han acogido el Festival de Cine de Sitges y en la actualidad aun lo hacen, mientras que el cine Rialto desapareció. 


ORGANIZACIÓN


La junta de la entidad local Sitges Foto-Film decidió, en casa de su presidente, Pedro Serramalera, proponer al alcalde, José Antonio Martínez Sardá, unas jornadas internacionales de cine.

El municipio ya había experimentado los beneficios del séptimo arte años atrás con el rodaje de varias películas y el consistorio aceptó el proyecto de la entidad, constituyéndose una comisión organizadora presidida por el propio Serramalera y formada principalmente por Antonio Rafales Gil y Joan Manuel Marcé Gea.

Según explica Antoni Collera, que era presente en la reunión, “el Dr. Serramalera hizo un pronóstico; esta Semana de Cine se nos puede hacer tan grande, puede que tenga tanto éxito que… nos la quitarán de las manos”.

Con el fin de formalizar el proyecto, la comisión se puso en contacto con varios críticos de cine de Barcelona, como Antonio V. Kirchner, Pere Fagés, Joan Pere Ginés y Romà Gubern. Los dos primeros eran activos organizadores de los primeros cineclubs celebrados en Sitges.

Según el crítico de cine Pere Fagés, “el Ayuntamiento de Sitges llamó a Antonio Kirchner para organizar en la villa una manifestación en torno al cine que sirviera para publicitarla un poco más allá de la alta temporada turística y Kirchner me pidió que trabajáramos en equipo como en otras ocasiones” (La “contestazione”, Catálogo del Festival 1987).


PROGRAMACIÓN


La programación constaba de un concurso internacional de fotografía en color y en blanco y negro, sesiones especiales de demostraciones de televisión en color, conferencias y concesión de premios en alta fidelidad, y unas jornadas internacionales de escuelas de cine (celebradas del 1 al 6 de octubre) en las que se presentaron los ejercicios (prácticas o películas de fin de carrera) de los últimos cursos de las principales escuelas de Europa y América, así como una retrospectiva de las prácticas realizadas por alumnos que en la época ya eran auténticas figuras en la cinematografía mundial, como  Roman Polanski o Skolimowski.

La semana se dividía en tres secciones:

En cine, I Semana Internacional de Cine Fantástico.
En foto, I Salón Internacional de Fotografía (tema turístico).
En audiovisión, los claveles de Sitges para los mejores de Televisión Española.

La comisión ejecutiva del certamen se desplazó a diversos países europeos para concertar los cortometrajes que participaron representando a cada escuela y para cursar las oportunas invitaciones a los alumnos y profesores interesados.

En el panorama nacional, casi la totalidad de autores asistieron a las jornadas encuadrados en la llamada Escuela de Barcelona, movimiento cinematográfico catalán de intelectuales ávidos de cine europeo libre pensante y de ruptura con el cine nacional producido en la época. 

Los días 3, 4, 5 y 6, a las 11:30 de la mañana, en la sala del Casino Prado Suburense se proyectó Dante no es solamente severo, de Jacinto Esteva y J. Jordá; Cada vez que…, de Carlos Durán; Fata morgana, de Vicente Aranda; Cercles, de Ricardo Bofill, y Raimon, de Carlos Durán. Además, el mismo día se pasaron las películas de Pedro Portabella y de Gonzalo Suárez.

En la sesión de la noche se proyectaron Los buenos samaritanos, de Francisco Montoliu, Tierra de hombres, de A. Péléchian, Una limosna pro barracas de San Canimiro, de Pedro Balañá, La ejecución de M. Hartwig, de Postdambabelsberg, y La muerte del provincial, de Krzyaztof.

Las obras presentadas en el certamen procedían de la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid, de Lodz, de Budapest, del F.A.M.U. de Praga, del I.D.H.E.C. de París, de la Escuela de Cine de Berlin, de Studentewverk Kiel de Kiel, de la Escuela de Profesionales de Altos Estudios Cinematográficos de Atenas, del Instituto Fílmico de la Universidad Católica de Santiago de Chile, del Centro Experimentale di Cinematografía de Roma y de muchas facultades americanas.

Para completar las proyecciones se celebraron unas conversaciones desarrolladas por los alumnos, presididas por el ensayista e historiador de cine Manuel Villegas López como moderador y con intervención de profesores y técnicos titulados. El crítico y realizador cinematográfico Fernán Gubern ejerció de secretario de las ponencias.

El temario de las conversaciones fue “Escuela y Profesión” desarrollándose las ponencias de acuerdo con la problemática de las escuelas (formación de técnicos; investigación; confrontación de los planes de estudio) y la incorporación a la profesión (modos o sistemas; posibilidad de la incorporación a un cine de producción independiente y experiencias en los distintos países).

En la cuarta sesión de trabajo de las conversaciones con la exposición de la ponencia "Posibilidades del cine independiente", a cargo de Juan Ramón Jordán de Urries, se siguió un pertinente coloquio que trascendió en cierto modo los límites de la ponencia cuestionándose la efectividad y posibilismo de organismos como ASDREC (Asociación Sindical de Directores Realizadores Españoles Cinematográficos).


PALMARÉS


La Semana se clausuró bajo la presidencia del alcalde de la localidad y del director de la Escuela de Cinematografía de Madrid, Carlos Fernández Cuenca, y otras personalidades. Al término del acto de entrega de premios ambos pronunciaron unas palabras.

Los premios otorgados por el certamen fueron:

Mejor presentador, José Luis Uribarri.
Mejor actor, Luis Prendes.
Mejor actriz, Ana María Vidal.
Mejor guionista, Jaime de Armiñán.
Mejor director, Carlos Baroja.
Mejor realizador de programas dramáticos, Esteban Durán.
Mejor realizador en directo, Vicente Llosa
La personalidad del año en T.V.E. (Televisión Española), al equipo de la segunda cadena nacional.


LA AUTORIDAD Y LOS INTELECTUALES


En tiempos de censura en general y en especial en el mundo del espectáculo debido a la dictadura de Francisco Franco (de 1939 a 1975), los metrajes que se proyectaban en las jornadas debían pasar dos filtros, un primer visionado en Madrid (Dirección General de Cine del Ministerio de Información y Turismo) y posteriormente ante el subdelegado del ministerio en Vilanova i la Geltrú, población vecina y capital de la comarca barcelonesa del Garraf, donde se ubica Sitges. 

Algunos de los cortometrajes presentados de alrededor del mundo no consiguieron el permiso del subdelegado. Así, destaca una obra procedente de una escuela de Illinois (Estados Unidos) no autorizada por el funcionario por tratar el tema de la guerra del Vietnam en unas jornadas de jóvenes realizadores.

Según asegura Francesc Borderia, quien fuera durante más de 20 años coordinador de proyecciones del cine El Retiro, “las películas no se visionaban en Madrid, porque llegaban directamente al aeropuerto de El Prat. El funcionario de Vilanova era el principal encargado de visionar las obras y de decidir que se censuraba y que no”.

Los organizadores recuperaron las copias apropiadas por el funcionario subdelegado del ministerio, pero el evento transcurrió con cierta tensión y los rumores sobre un texto protesta, titulado Manifiesto de Sitges, que sería distribuido el último día, fue caldeando el ambiente. “El Ayuntamiento de Sitges secuestró la multicopista y clausuró las oficinas que disponíamos, intentando por la vía del diálogo primero y de presión después, que paralizáramos el documento, pero el documento ya estaba impreso”, según explica el crítico de cine y organizador Pere Fagés.

El día de la cena de clausura, celebrada el 6 de octubre en el Hotel Calípolis, mientras el estamento oficial intentaba pronunciar un discurso, los participantes que protestaban por la censura repartieron ejemplares del manifiesto y el evento se clausuró con una deprimente pelea colectiva donde volaron platos, sillas y comida. El propio alcalde perdió los nervios y agredió a una periodista de Madrid que cubría la cena para la Radio Nacional.

La guardia civil de Sitges y de los alrededores y la policía local, ya apelotonada al inicio de la cena en torno al hotel, entró y clausuró la Semana llevándose a varios invitados a la prisión de la villa, entonces situada en la planta baja del actual edificio del Ayuntamiento de Sitges.

Pese a que las jornadas sobre escuelas de cine no trataban directamente el cine fantástico, sin ellas el Festival no hubiera nacido. El germen del actual del Festival de Cine de Sitges yace en los organizadores locales que a sabiendas de la mala experiencia vivida con las jornadas siguieron creyendo en el potencial turístico de una muestra de cine.

jueves, 30 de noviembre de 2017

SITGES Y LA FOTOGRAFIA


En la actualidad, y así durante más de cuatro décadas, Sitges se convierte, después de cada verano, en la surrealista anfitriona del Festival de Cine Fantástico y de Terror más importante del mundo. En él espectadores, periodistas, directores, actores y demás cienastas se mezclan en proyecciones y actos paralelos creando una orgía cinéfila de sensaciones.

La estrecha relación de los sitgetanos con el séptimo arte viene del interés por la fotografía de un sector importante de esta población catalana. En 1950 surgió la Agrupación Fotográfica de Sitges, movimiento cultural capitaneado por Joan Puig i Mestre, que consiguió captar gente de todos los estamentos sitgetanos con la finalidad de organizar una exposición de fotografías. Dicho acto se celebró en la fiesta mayor del pueblo ese mismo año en un local de la calle Parellades (cedido por su amigo Antoni Montserrat). La exposición destaca con obras galardonadas de grandes figuras de la Agrupación Fotográfica de Igualada (pionera en aquellos tiempos de la fotografía catalana).

El 13 de mayo de 1951 nació oficialmente por imperativos legales esta agrupación, adherida a Fomento del Turismo de Sitges. La junta fundadora estaba formada por:

Presidente: Joan Puig i Mestre
Vicepresidente: Rafael Almirall Carbonell
Secretario: Manuel Castro Hernández
Vicesecretario: Josep Bernad i Roig
Tesorero: Antoni Rafales i Gil (más adelante, fundador y director del Festival de Cine de Sitges)
Vocales:
De laboratorio, Salvador Esteve
De Excursiones, Esteban Miró
De exposiciones, Francisco Marcé
De propaganda, Antoni Corella i Miracle
De archivo, Francisco Fontanals

Con este equipo se convocó el I Concurso de Fotografía con el tema “Corpus de Sitges y Exposición de Claveles” cuyo slogan era: Sitges, la más fotogénica villa del mediterráneo.

En la propia casa del presidente Puig se montó un laboratorio fotográfico para uso de todos los socios, que sirvió de sede de la entidad.

El entusiasmo de la agrupación les llevó a situarse dentro de las entidades fotográficas pioneras de España. Las revistas especializadas hablaban de Sitges. La revista Arte Fotográfico, por ejemplo, publicó en portada una fotografía de Sitges ganadora del Concurso Nacional de Fotografía. La misma publicó un sistema de clasificación de concursos inventado por los miembros de la agrupación, llamado Fallo sistema Sitges.

En la villa se terminó organizando cada año el Concurso Nacional de Fotografía con la asistencia de artistas de todo el Estado, con premios especiales a la mejor fotografía de Sitges (llamado Premio Fomento del Turismo) y a la mejor fotografía de Sitges tomada por un socio de la entidad (llamado Premio Antonio Rafales).
  
Los componentes de la agrupación participaron en concursos de toda España y también internacionales, de países como Brasil, Francia o Inglaterra. Además, se organizaron intercambios internacionales, sesiones de cine amateur, cineforums y excursiones, entre otros actos.

La Agrupación acaparaba todo el tiempo del presidente Puig, acreditado industrial titular de la empresa Imprenta Puig, situada en la calle Sant Francesc. Finalmente Puig dejó su trabajo para dedicarse a ceder las dependencias de su laboratorio, con el fin de imprimir y montar los programas del Prado que acogía actuaciones de artistas como Luis Rovira y su orquestra, el Duo Dinámico, La Marimba, “Els Verds de Mataró” o de alguna folklórica que tanto gustaban al turismo, y para asesorar a entusiastas aficionados a la fotografía.

Según explica el miembro fundador, Antoni Corella, “recuerdo el caso de un marido que quería retocar una fotografía de su virtuosa y recatada esposa, porque en el momento de hacerle la foto un impertinente golpe de viento había levantado un poco la falda de su señora mostrando sus tobillos. El buen hombre pretendía que Puig  le manipulara la foto alargando la falda de una imagen que en la época resultaba pecaminoso, descarada y vergonzosa. Puig, por su parte, no pudo hacer nada” (conferencia Fotomaig 05, 14 de mayo de 2005, local de Agrupació d’Estudis Sitgetans)

El éxito de la entidad y el interés ciudadano por la fotografía fue tan notable que el Patronat d’Acció Social Catòlica de Sitges crea su sección fotográfica con la que hubo intentos de colaboración entre ambas asociaciones.

Pero el entusiasmo por la fotografía se topaba con las penurias de la época. Los primeros trabajos de laboratorio tenían que hacerse con materiales en muchas ocasiones provisionales e inadecuados, hasta el punto que las cubetas del laboratorio tuvieron que ser sustituidas por platos soperos caseros que traían los principiantes.

En 1957, la Agrupación Fotográfica de Sitges deja Fomento del Turismo de Sitges para acogerse después de amplias negociaciones al Sindicato Único Oficial, pasando a denominarse Agrupación Fotográfica de Sitges-Adherida a la obra sindical de educación y descanso.

Fue una jugada estratégica para poderse desarrollar mejor, para conseguir la independencia total, hecho que fue difícil ya que el presidente Puig  era un hombre con antecedentes catalanistas, por lo que las autoridades franquistas nos vigilaban con lupa”, asegura su colega Corella.

En 1958, Puig dejó el cargo y se creó una gestora presidida por Manel Vericat y con Antonio Rafales como vicepresidente. En la junta continuaron Josep Bernat Roig, Esteve Miró Guimerà y Antoni Corella, y se incorporaron Carlos Guillén, Baltassar Ramón, Tomas Carbonell y Josep Maria Jornet. Pese a las presiones y dificultades burocráticas de la legalización de la entidad por parte de las autoridades, Puig no dejó la entidad y ocupó un segundo plano como vocal.

El objetivo de la gestora era legalizar oficialmente la entidad sin depender de Fomento ni del Sindicato. Para ello se buscó a un hombre bien visto por el gobierno civil que presidiera la agrupación y se cambió de nombre. La Agrupación Fotográfica de Sitges cedió ante las autoridades y se bautizó Sitges Foto Film. La junta directiva estaba compuesta por:

Presidente: Josep Ferret de Querol (posteriormente Alcalde de Sitges)
Vicepresidente: Manuel Vericat 
Secretario: Pere Serramalera i Cosp (más tarde fundador y director del Festival de Cine de Sitges)
Vicesecretario: Antoni Corella i Miracle
Tesorero: Esteve Miró Guimerà
Vocales: Joan Puig i Mestre, José Vicente Rubio, Antoni Rafales Gil, Tomas Carbonell, Josep Bernat Roig y Baltasar Ramón Garriga.

Pere o Pedro Serramalera era doctor de profesión, llegado a Sitges en 1957 desde Santes Creus. Con él la Agrupación ya había tenido contacto organizando un concurso de fotografías sobre el monasterio cisterciense.

A posteridad, el mismo Serramalera llegó a presidir la nueva entidad donde se fueron incorporando nuevos adeptos. “Es la etapa del tándem Rafales-Serramalera y, a partir de ese momento, de la incorporación a lo largo de los años de Marcé Gea, los Ibañez, Joan Olivé, Carles Montserrat, José Marín, el Dr. Lorente, Joan Vallés, Josep Raventós, Xavier Mestres y Andreu Noguero, entre otros”, concluye Antoni Corella.

Serramalera es clave en la historia del Sitgesfilmfestival, porque fue uno de los protagonistas de su fundación y el primer director del certamen. De hecho, en las primeras juntas de organización ya predijo que el Festival tendría mucho éxito y que se lo quitarían de las manos, como así fue en 1982 cuando intervino la Generalitat de Catalunya.

martes, 28 de noviembre de 2017

DECLARACIÓN DE INTENCIONES


Siempre me pregunto ¿Cómo fueron los primeros festivales de Sitges?. Me habría encantado haber vivido cada edición hasta la actualidad. Haber visto las películas más reconocidas y haberme encontrado con su director a la salida, haber hablado con los organizadores de aquella edición del festival o haberme hecho una foto junto a los actores presentes. Lamentablemente, eso no ha sido posible. El festival es longevo y un servidor es joven. 

Hará unos años, comencé una búsqueda de los programas o catálogos del certamen desde sus inicios hasta la actualidad. Mi objetivo era doble: me dije a mi mismo que coleccionaría todo lo que pudiera conseguir; si con ello podía escribir un libro seguiría a delante, si, por el contrario, no me veía a la altura lo dejaría correr y no pasaría nada.

Creo que a guisa de presentación lo más oportuno será establecer una especie de “reglas del juego” para que tú, lector amigo, sepas al leer este libro-blog lo que vas a leer y ver. Este blog es un manual para coleccionistas y fans del Festival de Cine de Sitges, primer festival de cine fantástico del mundo. Su objetivo es servir de guía sobre su historia y para ello se expone documentación sobre sus inicios hasta el año 1982, cuando la organización pasó de Sitges Foto Film a la Generalitat de Catalunya. Más adelante pasaré a documentar los años posteriores hasta la actualidad y así completaré los 50 años de historia. 

Primero se explica una aproximación a la historia de esta entidad y después, a través de los catálogos originales, el lector puede descubrir su organización, las películas proyectadas y las premiadas. Luego también se reproduce la reacción de la crítica oficial. 

La intención de un servidor (autor y amante del cine) es remarcar que este manual-blog es una aproximación a la historia del certamen que informa sobre las características más importantes del mismo mediante un collage de información, catálogos originales y reproducciones de artículos escritos en revistas y prensa de la crítica oficial. Una aproximación porque hay muchos detalles que posiblemente ya no se puedan explicar debido a la falta de suficientes pruebas documentales y a la pérdida de muchas personas que vivieron aquellos años. Tal vez este trabajo sea el inicio de posteriores y con esa intención lo he escrito.


Las fuentes documentales en las que se basa esta investigación amateur han sido archivos de prensa, reportajes de revistas nacionales especializadas en el género fantástico y de terror y todo tipo de publicaciones de la organización del festival, así como declaraciones de personas vinculadas al certamen de las diferentes ediciones celebradas.

lunes, 27 de noviembre de 2017

SITGES Y EL CINE


Antes del Festival, en Sitges ya se organizaban sesiones de cine amateur, cine forum y cineclubs. Por entonces, la villa de Sitges disponía de tres cine: el Casino Prado, El Retiro y el Rialto. A finales de la década de los 50 y durante los años 60, los cines Retiro y Prado, y muy esporádicamente el Rialto, cedían la sala a organizadores de cine-forums. El evento se celebraba en períodos de meses o cada año (según el organizador) y consistía en proyectar una película ya estrenada, como por ejemplo fue “Ciudadano Kane”, para al finalizar la exhibición comentarla. La ponencia la coordinaba un crítico de cine venido de Barcelona, como fue el caso de Antonio Kirschner.

Los pioneros en la villa del cine-fórum fueron los miembros de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Escuela Pia. La Sociedad Casino Prado también impulsaba este evento como entidad propia y Sitges Foto Film era otro de los organizadores de algunos cine-forums de aquel tiempo.

Con respecto a la axhibición de cine amateur, la empresa Massó, propiedad de los señores Arturo Lopez, Enric Massó y Felip Lopez, que gestionaban las salas de cine El Retiro y Prado, autorizaban también la exhibición de películas amateurs (cortometrajes en su gran mayoría) realizadas en 8mm por ciudadanos del municipio, los llamados cine-amateur que organizaban individualmente la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Escuela Pia, pioneros también de éste evento, y la entidad local Sitges Foto Film.

En auge a finales de los años 60, consistían en la proyección de películas de “arte y ensayo” en los llamados cineclubs, entrando en esta calificación producciones de diferentes géneros, muchas en versión original con subtítulos, que no pasaban la censura institucional.

Se organizaban en el cine Prado y El Retiro a cargo de forma individual de Sitges Foto Film, de la Sociedad Casino Prado y de la Sociedad Recreativa El Retiro. Las dos primeras entidades eran socios de la Federación Española de Cineclubs, ubicada en Madrid.

Según explica el director del cine Retiro en aquella época, Francesc Borderia, “se llamaba a la federación para solicitar películas de arte y ensayo que luego se exhibían en los cines del pueblo. Pero El Retiro no estaba federado y por tanto conseguía este tipo de películas en los cines de arte y ensayo de Barcelona, como por ejemplo La noche de los muertos vivientes. Por aquel entonces el ayuntamiento era más o menos consciente de lo que se exhibía pero no ponía problemas. Eso sí, se debía pedir un permiso que costaba 1 peseta para poder presentar un programa y a veces la parroquia del pueblo calificaba la moralidad de toda la película con el indicativo de Apta, Mayores con reparos, Peligrosa o Gravemente peligrosa”.

Por otro lado, la villa sirvió de plató para varias producciones nacionales e internacionales. A destacar dos producciones extranjeras que vinculan a la localidad con el cine y que pudieron ser inspiración como modelo a promocionar el turismo del municipio.

En 1953 se rodaron unos cuantos exteriores de una película titulada Decameron night  (titulada en español Tres historias de amor, aunque en realidad eran cuatro, pero los censores eliminaron una) protagonizada por Joan Fontaine, una de las musas de Hitchcock. La actriz, conocida por películas como Rebeca y Sospecha (con esta segunda ganó un Oscar a la mejor actriz), revolucionó Sitges. La empresa Massó, López y Llansó, que tenía alquilado el cine Retiro, rindieron homenaje a la estrella con la proyección, en presencia de la misma, de dos de sus películas más emblemáticas, Alma Rebelde y Viva la vida.

Los ciudadanos se volcaron en el evento donde Fontaine recibió una gran ovación y un ramo de flores. Como sucede en la actualidad en el Festival de Cine de Sitges, la actriz subió al escenario donde agradeció el homenaje y la hospitalidad de los sitgetanos.

Dos años después, otra película americana aterrizaba en Sitges. Lugares como la Punta, el racó de la Calma y el paseo de la Ribera formaron parte del metraje de la película titulada Rapsodia real, protagonizada por Patricia Witmore y Errol Flynn. En la producción también participaron cientos de sitgetanos como extras haciéndose pasar por invitados, cardenales o soldados en una de las escenas más importantes de la película, el enlace matrimonial de los dos protagonistas, en la Punta. Y si aparecer en una película americana no era suficiente, los más afortunados cobraron entre 5 duros y 10 pesetas por participar.

Sitges probó los sabores del cine, de la pasión por el séptimo arte y de su manto de glamour, pero a la vez el cine se rindió a los encantos de una población de hermosos paisajes y de gentes humildes y agradecidas que tuvieron, tienen y tendrán la suerte de vivir en un lugar en el mundo que merece la pena filmar.


domingo, 12 de noviembre de 2017

50 AÑOS DE SITGES FILM FESTIVAL. ANTECEDENTES.


SITGES Y LA FOTOGRAFÍA

Sitges es un municipio de la comarca catalana del Garraf, en la provincia de Barcelona. La localidad está situada en la costa mediterránea a 36 km al sur de la ciudad condal. Más conocida por ser un lugar de vacaciones de sol y playa, la llamada Blanca Subur se convierte a las puertas de finalizar el verano, en el mes de octubre (aunque también se ha celebrado extraordinariamente en noviembre) en la surrealista anfitriona del primer festival especializado en cine fantástico y así durante más de cuatro décadas. En 2017 cumple su 50 aniversario. 

A lo largo de este tiempo me he ido preguntando ¿por qué se creo? ¿Quién fueron sus fundadores? ¿Cual es su objetivo? La Agrupación Fotográfica Sitges Foto Film fue una entidad local de amantes de la fotografía y el cine de Sitges creadores e impulsores hasta 1982 de esta muestra cinematográfica.

Pioneros en la villa, esta agrupación se creó en 1950 como Agrupación Fotográfica de Sitges capitaneada por Joan Puig i Mestre y formada por jóvenes del pueblo, entre los que destaca Antonio Rafales,  en un momento en el que la sociedad sitgetana no vivía totalmente dedicada a la colonia veraniega. En la fiesta mayor de aquel año organizan una exposición fotográfica con obras galardonas de grandes figuras de la Agrupación Fotográfica de Igualada (líder por entonces de la fotografía catalana) y tras el éxito se forman oficialmente y por imperativo legal con el nombre de Agrupación Fotográfica de Sitges adherida al Fomento del Turismo. 

Este equipo convoca el I Concurso de Fotografía con el tema “Corpus de Sitges y Exposición de Claveles” con el eslogan “Sitges, la más fotogénica villa del mediterráneo”. A partir de aquí la agrupación se catapulta; el presidente Puig monta para los socios un laboratorio fotográfico en su propia casa y los componentes del grupo participan en concursos de todo el Estado e internacionales. La revista Arte Fotográfico publica en portada una fotografía de Sitges ganadora del Concurso Nacional de Fotografía y en su interior explica un sistema de clasificación de concursos denominado Fallo Sistema Sitges inventado por miembros de la entidad. Además, se organizan intercambios internacionales y excursiones fotográficas.

En 1957, la agrupación deja Fomento de Turismo de Sitges y se adhiere al Sindicato único oficial de Educación y Descanso por motivos burocráticos, pero un año después el presidente Puig, mal visto por sus antecedentes catalanistas por el régimen franquista gobernante, crea una gestora presidida por Manel Vericat con Antonio Rafales como vicepresidente y permanece en segundo plano como vocal para poder legalizar oficialmente la entidad sin depender de Fomento de Turismo ni del Sindicato. Para ello, constituyen la Agrupación Fotográfica Sitges Foto Film presidida por Josep Ferret de Querol (hombre bien visto por el Gobierno Civil y que posteriormente fue elegido alcalde de Sitges), con Manuel Vericat como vicepresidente, Pedro Serramalera como secretario, Antoni Corella como vicesecretario y Antonio Rafales como vocal, entre otros. 

En la segunda mitad de los años 60, el Ayuntamiento de la localidad buscaba fórmulas para potenciar el turismo y alargar la temporada alta más allá del período estival debido al importante crecimiento de forasteros que experimentó Sitges años atrás siendo el turismo una de las principales fuentes de ingresos de la época.

Sitges Foto Film estaba presidido entonces por Pedro Serramalera, doctor de profesión, que se hizo eco de las necesidades del municipio. Como de costumbre, el Dr. Serramalera reunió a los miembros de la junta de Sitges Foto Film en su casa donde se acordó proponer al alcalde de la villa, José Antonio Martínez Sardá, la celebración a finales de septiembre y principios de octubre de un certamen internacional y continuista que englobara fotografía, cine y televisión, al que terminaron bautizando como Semana Internacional de Cine Foto Audiovisión de Sitges, en la que dentro de la sección de cine se realizarían unas jornadas de escuelas de cine de diferentes partes del mundo. El proyecto combinaba su actividad en la fotografía y el cine con la promoción de Sitges como lugar de vacaciones afín de beneficiar al pueblo y en especial a las empresas de hostelería de la zona.

El Dr. Serramalera hizo un pronóstico; esta Semana de Cine se nos puede hacer tan grande, puede que tenga tanto éxito que… nos la quitarán de las manos”. Palabras premonitoras del presidente de Sitges Foto Film. Carta de Antonio Corella, miembro de la entidad presente en la reunión.

El proyecto pretendía “facilitar la toma de contacto entre grupos y hombres que se disponen a trabajar o bien ya trabajan en los medios cine-audio-visuales y que al proceder de países alejados geográficamente, tienden al peligro de situarse en compartimentos estancos. Con ello, Sitges intenta agrupar espiritualmente dentro del arte a todos los países, facilitando el intercambio de experiencias, tanto en el orden de las ideas como en el de la metodología y pedagogía”. Artículo publicado en el apartado Portico del catálogo de la Semana de 1967.

El municipio ya había experimentado los beneficios del séptimo arte años atrás con el rodaje de varias películas y el consistorio aceptó el proyecto de la entidad con el patrocinio del Sindicato Local de Hostelería, constituyéndose una comisión organizadora presidida por el propio Serramalera y formada principalmente por Antonio Rafales Gil y Joan Manuel Marcé Gea, entre otros miembros de la agrupación.

Con el fin de formalizar el proyecto, la comisión se puso en contacto con varios críticos de cine de Barcelona, como Antonio V. Kirchner, Pere Fagés, Joan Pere Ginés y Romà Gubern, y entró a formar parte de la misma la revista Imagen y Sonido, de Barcelona.


 “El Ayuntamiento llamó a Antonio Kirchner para organizar en la villa una manifestación en torno al cine que sirviera para publicitarla un poco más allá de la alta temporada turística y Kirchner me pidió que trabajáramos en equipo como en otras ocasiones” Pere Fagés, crítico de cine. La “contestazione”, programa del Festival 1987.

I JORNADAS INTERNACIONALES DE ESCUELAS DE CINE

Génesis del Festival, la I Semana Internacional de Cine-Foto-Audiovisión se celebró en el cine Prado del 30 de septiembre al 6 de octub...